Nutrición y Cáncer: Prevención mediante la dieta
Cada vez se vuelve más claro, de acuerdo a las investigaciones que la Nutrición juega un rol importante en el cáncer,
Ha sido estimado por el American Institute for Cancer Research y el World Cancer Research que 30- 40% de las enfermedades de cáncer pueden ser prevenidos con tan solo una adecuada alimentación y estilo de vida que incluye una actividad física y el mantener un peso adecuado.
Muchas de las investigaciones en Nutrición y Cáncer han sido reduccionistas, esto, que es una particular comida o nutriente que ha sido estudiado de acuerdo al efecto que tiene en un tumor sea su formación, regresión o algún otro punto final del cáncer en alguna parte específica del cuerpo. Estos estudios son muy provechosos pues nos permiten ver ciertos mecanismos. Sin embargo no nos dan una visión amplia de cómo prevenir el cáncer con una dieta.
Esta revisión se enfocará en aquellos factores dietarios que han sido demostrados como contribuyentes del incremento del riesgo de cáncer.
Sobreconsumo de Energía (Calorías)
Comer demasiada comida es uno de los principales factores de cáncer. Esto puede ser de dos maneras:
1. Incremento de riesgo de cáncer por obesidad
2. Disminución del efecto protector de los alimentos.
La obesidad es una epidemia actual, reflejada en las diferentes poblaciones. Esto, se ha encontrado, que se debe por la pobre dieta y la inactividad física y en muchos países como en Estados Unidos, la obesidad representa la segunda causa de muerte.
Por otro lado, es necesario señalar que planear el menú es adecuado pues permite el llamado CRON- Calorie Restriction with Optimal Nutrition, es decir, la Restricción Calórica con una Optima Nutrición. La idea fundamental es comer la menor cantidad posible de comida (entre el 70 – 80% del requerimiento total de una persona de acuerdo a su peso) mientras se consuma las cantidades necesarias de vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales.
La única manera de restringir el consumo total de energía (calorías) es el consumo. Recientes estudios han encontrado que la restricción de energía resulta en un 55% la reducción de tumores espontáneos en ratones. Así tenemos que definitivamente el exceso de calorías es contraproductivo.
Glucosa
Los azúcares refinados son alimentos muy energéticos y deficientes de nutrientes esenciales. Los azúcares naturales o no refinados como, la miel, jugos, también son concentrados y sería como contribuir los mismos problemas ocasionados por los refinados. Algunos productos refinados, como las harinas, tienen un 78% menos de fibra y un promedio de 74% menos de vitaminas del complejo B y Vitamina E, además de 69% menos de minerales. Estos azúcares y harinas refinadas representan una buena proporción del total de carbohidratos ingeridos según el promedio en la dieta americana. Una manera de medir el efecto de estas comidas en el cuerpo es por el índice glicémico. Este es un indicador del azúcar en sangre tras la ingesta de un alimento y de esta manera se estima la cantidad de carbohidratos en una comida.
Algunos estudios indicaron que alimentos con altos índices glicémicos incrementan el riesgo a algunos cáncer como los del tracto intestinal alto, ovarios, colon o de endometrio.
Es posible que el nivel de azúcar en la dieta no esté fuertemente relacionado con la disposición de glucosa y la insulina pero sí se puede asegurar que es la alteración en la regularidad de la glucosa que representa un factor de incremento de riesgo a cáncer.
Fibra
Los platos hechos a base de plantas no refinadas normalmente contienen una abundante cantidad de fibra. Productos diarios como huevos y la carne tiene esto en común, que no contienen fibra. Es así que una dieta rica en productos de origen animal y granos refinados contienen poca fibra.
Algunas investigaciones como la de Slattery y col. Encontraron una correlación inversa entre verduras, fruta y toda la ingesta de granos naturales con el cáncer de colon mientras que los granos refinados fueron asociados con el incremento del riesgo de este mismo cáncer.
Carnes Rojas
La carne roja ha sido implicada en el cáncer de colon. Un estudio en Medline de Febrero del 2003 encontró 26 reportes de estudios en personas investigando la relación entre la dieta y en cáncer de colon o colorectal. De los 26 reportes, 21 de ellos arrojó una relación positiva significativamente entre la carne roja y el cáncer. Recientes estudios también encontraron dicha relación. La carne y los compuestos alterados formados en la cocción son los correlacionados a este mal.
Omega 3:6, el desbalance
Los ácidos grasos Omega 3 (ácido alfa-linolénico, EPA, DHA) han sido demostrados en estudios en animales como un factor protector contra el cáncer, mientras que los ácidos grasos Omega 6 (ácido linoleico, ácido araquidónico) fueron encontrados como un factor de incremento de riesgo. Es decir que en muchos estudios se ha señalado que el incremento de la relación entre Omega3:6 podría significar una alteración en el proceso de la enfermedad.
Frutas y Vegetales
Uno de los más importantes mensajes de las investigaciones de la Nutrición moderna es que una dieta rica en frutas y verduras protege del cáncer. Existen algunos mecanismos por los cuales son protectores y una enorme cantidad de investigaciones recomiendan el consumo de estos alimentos. Hay algunas sustancias que son las protectoras en las frutas y verduras, es por esto que no todo el efecto protector está en una o dos nutrientes sino en la interacción de estos. Algunos investigadores señalan como compuestos a los isoflavones, inhibidores de la proteasa, saponinas, fitosteroles, inositol hexafosfato, vitamina C, luteína, ácido fólico, beta caroteno, licopeno, selenio, vitamina E y la dieta rica en fibra. Es necesario notar que las altas ingestas de frutas y vegetales en estos estudios son usualmente entre el rango de lo que la cierta parte de la población omnívora americana consume en su dieta. Esto se encuentra entre 4.5 y 6.2 porciones al día respectivamente. Por esto es importante considerar las cantidades óptimas para su consumo de acuerda a la dieta que se lleva normalmente.
Verduras Crucíferas
Las verduras crucíferas tales como el brócoli y coliflor contienen sulforofano que tiene propiedades anticancerígenas. Un estudio de caso-control en China encontró que el consumo de vegetales crucíferos, medidos en la secreción urinaria de isotiocianatos fueron inversamente proporcional al riesgo de cáncer de mama. Nuevamente es necesario considerar, así como en el caso de las frutas, la ingesta que normalmente se considera óptima en 5 a más raciones a la semana de estos alimentos y no 2 como se acostumbra normalmente. Incluso se encontró una reducción en el riesgo de cáncer de próstata por el consumo de vegetales crucíferos.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
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